Voy a pensar en voz alta ¿Te apuntas?

Fotografía de Victor Ribero, el autor de este artículo.Victor Ribero,.

Hola, me digo a mi mismo.

Es domingo. Da igual la hora. Estoy en mi habitación con la luz apagada, las persianas bajadas y sin rayo de luz alguno. Sentado en el colchón de mi cama, con la espalda bien recta acostada en la pared y mis piernas cruzadas ‘a lo indio’, me dispongo a empezar.

Inspiro profundamente… Y expiro de golpe a modo de suspiro. Me siento los hombros pesados. Giro el cuello hacia un lado -crac, crac, crac-. Lo giro hacia el lado opuesto -crac-. Lo primero que me viene a la cabeza, es que me sigue faltando algo. ¿Qué es? Pienso… No es normal que me sienta vacío y no sepa el porque.

  • Tengo una familia que me quiere
  • Ésta, me ha educado de la mejor manera posible y estoy agradecido por ello
  • Nunca ha faltado comida, agua caliente o calefacción en casa
  • Sé que solo tengo 2 amigos, lo demás son conocidos
  • Ambos, harían cualquier cosa por mi y yo por ellos. Son verdaderos hermanos. Son la familia que yo elegí
  • Estudié algo que me gusta
  • Tengo identificadas mis aficiones: Aprender, romper la rutina, programar y conversar de problemas sociales, educativos y éticos entre otros…
  • También disfruto del yoga, una buena lectura, la meditación y de la práctica del mindfulness
  • Gracias al mindfulness he exponenciado la excitación que me crea la interacción con la naturaleza y los animales
  • Soy desarrollador web. Así pues, mi trabajo es uno de mis hobbies por ahora
  • Esta profesión está bien pagada y tiene muchos beneficios sociales (Clínica sanitaria privada, horario flexible, clases de idiomas, etc…)
  • Me puedo permitir vacaciones siempre que quiero dentro de lo que cabe
  • Me doy caprichos bastante a menudo (me voy a comer/cenar fuera, me compro ropa de vez en cuando, etc…) digamos que no me preocupo por lo que gasto en gran medida

Me empiezo a notar los ojos cristalinos a medida que mis pensamientos se hacen más profundos…

  • Tengo las ideas muy claras de que tipo de personas quiero en mi vida
  • Tengo muy claro los valores que aprecio y cuales comparto con la gente
  • Tengo asumido que el ocio de vez en cuando es bueno pero que no debo darle máxima prioridad
  • Una de las cosas que más me gusta es enseñar, independientemente de lo que sea. Tengo vocación por explicar. Se me eriza la piel solo de pensar en los gestos de agradecimiento, la idea de ver como una semilla plantada por mí, da su fruto para ayudar a la gente
  • Tengo fuertes principios éticos y morales que se van consolidando a medida que pasan los años
  • He tenido la oportunidad de poder conocer culturas y gente local. He visto como muchos problemas se repiten en distintas sociedades con culturas diferentes
  • He hecho distintos tipos de voluntariados que han ayudado a darme cuenta de lo que realmente es valioso

Estos son solo algunos de los pensamientos que me vienen a la cabeza… Apoyo mis codos encima de las rodillas mientras me cubro las orejas con las manos, aprieto con fuerza y vuelvo a lo de siempre…

Ahora ya con los ojos inundados, me viene a la mente: No sé porque no soy feliz

Para aclarar… Por felicidad hablo de plenitud, de satisfacción máxima.

Soy joven y sé que me queda mucho camino por recorrer pero, no quiero sentirme así. Derrotado. Hundido. Y aún menos, no quiero imaginarme muriendo sin haber vivido.

Miro atrás y veo todos los retos que he logrado, mis proyectos personales… Disfruto de los buenos momentos que paso con mi familia, amigos y conocidos. Soy afortunado de saber valorar pequeños detalles como la sonrisa que se dibuja en los labios de una recepcionista al saludarla enérgicamente o en la mirada de felicidad al desearle un buen día a un extraño.

Soy consciente de que estas cosas aportan felicidad a mi vida y es por eso que las practico pero para mí… No es suficiente. Me siento incompleto, incomprendido, solo.

No sé cual es mi objetivo vital, para qué vivo o qué hacer con mi vida. Me falta por descubrir ese propósito que creo que todos necesitamos y que hasta que no lo identifique -que no significa hasta que lo logre- no me sentiré plenamente feliz.

Paro de apretar mi cabeza e incorporo mi espalda lentamente hasta que vuelve a estar recostada y -PLAM- mi cráneo golpea contra la pared. Exhalo con desánimo pensando que este ha sido un día más en la cuenta que me trae.

Escucho murmullos de fondo y me da por salir de la habitación para ver quien ha llegado. Ya no estoy solo…

Me acerco hacia donde están mis padres hablando de algo que no logro descifrar. Nada más llegar, mi madre me pregunta:

Y tú, ¿Qué piensas?

Namasté 🙏,

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